Antiguo Cauce del río Turia: recorrido por un parque único

El Jardín del Turia, con 110 hectáreas y 14 km de largo –ocho por dentro de la ciudad-, es el mayor parque urbano de España, y un gran atractivo para viajar a Valencia y poder descubrir toda su riqueza, pero hasta llegar a ser tal y como lo disfrutamos hoy pasó por un largo proceso. Hacemos memoria para contaros la historia de este particular parque en el lecho de un río sin río.

A los visitantes de nuestra ciudad les llama la atención el diseño de este parque a todo lo largo de Valencia y en un “supuesto” río donde ellos no ven nada parecido. En la década de 1960 había que encontrar una solución al paso del río por dentro de la ciudad tras la histórica riada de 1957 en la que murieron cerca de cien personas. Lo primero fue desviar el Turia de su lugar original mediante el Plan Sur, pero se especuló con la salida que se iba a dar al viejo cauce que abarcaba lugares emblemáticos. Se iban a crear una serie de autopistas urbanas que despejaran el tráfico, pero finalmente los grandes corredores de circulación se colocaron con túneles a ambos lados del río y por suerte hubo un movimiento urbano importante que reclamó el cauce del Turia como terreno para uso y disfrute ciudadano. “El riu és nostre i el volem verd” era su proclama.

Conscientes de la importancia de un diseño que cambiaría por completo el concepto de la ciudad, a principios de los 80 el Ayuntamiento de Valencia, encabezado por Ricardo Pérez Casado, encargó al arquitecto Ricardo Bofill el plan para este espacio y luego la obra fue adjudicada al mismo estudio, responsable del emblemático tramo que corona el Palau de la Música, lleno de naranjos y palmeras. Otros tramos significativos suyos son los del Puente del Mar y frente a las Torres de Serranos.

A partir de ahí el río tal y como lo conocemos fue creciendo. Desde 1985 el estudio Vetges Tu diseñó el tramo desde la Casa del Agua hasta Nuevo Centro, con fuentes e instalaciones deportivas, y a finales de esa década se terminó la construcción del Palau de la Música, obra del arquitecto José María García de Paredes, ampliado en 2002 por Eduardo de Miguel. El Parque Gulliver, de los 90, obra de Rafael Rivera, Manolo Martín y Sento Llobell, es otro de los puntos entrañables que fueron dando más y más vida al río, y a finales de esa década y principios de los 2000 se inició la era Calatrava, con el Puente de la Exposición y el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, cuyo primer edificio, l’Hemisfèric, fue inaugurado en 1998. Todos ellos, lugares donde ahora bullen las actividades culturales, música clásica de nivel internacional y ocio para toda la familia.

Al otro lado, el Parque de Cabecera supuso un salto cualitativo, diferente en las infraestructuras del Turia, al recuperar como bosque de ribera una zona muy degradada durante años. La obra de Eduardo de Miguel, Arancha Muñoz y Vicente Corell integra muy bien agua, vegetación y geometría, aportando lugares de disfrute público llenos de posibilidades, como el anfiteatro, y da paso al Bioparc, otro de los grandes atractivos para los pequeños.

Valencia, como toda gran ciudad posee esos rincones por descubrir que suman atractivo a los grandes iconos de referencia como las playas o la Albufera de Valencia, el lago más grande de España perteneciente al Parque natural de la Albufera. Lugares llenos de vida, de todos y para todos.

Se puede consultar más información, como rutas turísticas o paseos en el portal de visitvalencia.com

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