¿CÓMO AFECTA EL CALOR A NUESTRO RENDIMIENTO AL CORRER?

El verano es una época ideal para correr ya que por lo general solemos disponer de más tiempo y los días son más largos; sin embargo, con la llegada del calor es difícil mantener el ritmo de entrenamientos y que no nos venza la pereza.

¿Sabes cómo afectan las altas temperaturas a tu organismo y a tu rendimiento?

El cuerpo humano tiene una gran capacidad de adaptación a los cambios de temperatura gracias a su mecanismo de termorregulación que nos permite adaptar nuestra temperatura corporal incluso cuando nos sometemos a temperaturas extremas.

Sin embargo, si al calor le sumamos la actividad física, nuestro organismo se ve obligado a realizar un gran esfuerzo por mantener todas nuestras funciones corporales a un nivel adecuado.

Por un lado, el sistema cardiocirculatorio intensifica su trabajo  y suben nuestras pulsaciones, por lo que si tu ritmo cardíaco se mueve en una franja superior a lo que estás acostumbrado durante los entrenamientos, es completamente normal. Asimismo, aumenta la frecuencia respiratoria, por lo que es posible que notes aparición de fatiga antes de tiempo.

Si además entrenamos en un entorno con alto nivel de humedad como es la ciudad de Valencia, la capacidad de refrigeración de nuestro cuerpo a través de la sudoración se verá dificultada.

Como consecuencia general, podemos experimentar una disminución de nuestro rendimiento y aparición temprana de fatiga.

Una investigación realizada por la Universidad estadounidense de Dayton con corredores de maratón nos aporta diversos datos sobre los efectos del calor en el rendimiento en función del sexo, la edad y el nivel de entrenamiento.  Este estudio reveló que el calor afecta más al rendimiento de hombres que al de mujeres, posiblemente debido a una adaptación metabólica más eficiente por parte de las corredoras, ya que éstas presentaron mayor facilidad para mantener un ritmo de carrera constante en condiciones de calor. Por otro lado, se encontró mayor disminución del rendimiento en corredores con nivel de entrenamiento más bajo que en aquellos más preparados o con un ritmo de carrera más rápido. Como dato curioso de esta investigación podemos resaltar que la disminución del rendimiento fue ligeramente menor en corredores de más edad. Además, se encontró que el ritmo de inicio de carrera era mayor en condiciones de más calor para todos los corredores que formaron parte del estudio.

En resumen, durante el verano es completamente normal que nuestro rendimiento baje y los ritmos de carrera sean más lentos. Además, las altas temperaturas no sólo afectan a nuestro entrenamiento, sino también a nuestro descanso nocturno y por tanto a nuestra recuperación.

Como consejos generales, trata de salir en las horas de menos calor, adapta tu rutina de entrenamiento, mantente bien hidratado y sal a correr con la ropa adecuada.

 ¡Que el calor no te pare!

Silvia Mena del Horno, fisioterapeuta.
http://fisioterapianoumoles.com/

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